La historia real en la que se basa Secretos de Estado (Official Secrets, su título original) es atrapante: una traductora de los servicios secretos ingleses descubre una conspiración y no duda en darla a conocer a la opinión pública.
El escándalo es inmediato y el film de Gavin Hood sigue al detalle las consecuencias del acto de Katharine Gun (interpretada por la genial Keira Knightley).
El diálogo con la prensa, la actriz inglesa sostuvo que: “Katharine vivió en solitario toda su historia. Tomó sus decisiones en el trabajo sin hablar con nadie y eso repercutió también en su vida familiar. Me pareció fascinante”, reveló.
Official Secrets. Una trama que divide al público
“Lo que hace que esta historia sea tan interesante es que la opinión pública está dividida”, sostiene la protagonista y cuenta las diferentes posturas: “hay quien piensa que hizo bien, que los gobiernos británico y estadounidense actuaron ilegalmente, y que no tenía más opción que sacarlo a la luz y salvar así millones de vidas”. Pero al contrario, “otros piensan que ella pertenecía a los servicios de inteligencia, había firmado un documento oficial que la obligaba a no revelar nada”, detalló Knightley.
Secretos de Estado ya llega a todas las salas de cine, ¿cuál será tu veredicto?