El carisma de Chloe Coleman no solo traspasa la pantalla, también llena de buena energía a todos los compañeros de trabajo con los que actúa.
Y es que esta joven sin dudas es una actriz para seguirle los pasos a medida que vaya creciendo. Pero antes de la gloria venidera, Coleman brilla junto a Dave Bautista en Grandes espías (cuyo título original es My Spy).
Durante la filmación de esta comedia de acción para toda la familia, la actriz era la precursora de un juego para evitar los insultos y maldiciones durante el rodaje. Y, por lejos, el que más lo sufrió fue el director Peter Segal.
“Ella se acercaba a mí cuando estaba en el monitor y volvía a mirar la toma, ya sabes, me maldecía a mí mismo, decía cosas como “Dios mío, ¿por qué no capturé eso? ¡Oh, mierd#!”, o lo que sea”, recuerda Segal.
Y ahí estaba Chloe, lista para cobrar la multa. “Se acercaba sigilosamente detrás de mí y decía: “¡Eh!”. Otros cinco dólares. Creo que estoy contribuyendo a su fondo universitario”, se ríe el realizador.
My Spy. Una misión que puede dejar muchas enseñanzas
La dura vida del agente JJ (Dave Bautista) puede cambiar drásticamente cuando una pequeña niña descubra su misión (Chloe Coleman).
Ella decidida a evitar que la sigan molestando en el colegio le propone al espía que le enseñe todo lo que sabe sobre acciones de inteligencia para enfrentar sus problemas.
JJ, sin ninguna posibilidad de negarse, acepta y juntos descubrirán lo inesperado.